Mas de 350 tomos de la Shonen Jump decoran la pared de un hogar en Natori, Miyagi. Yuko Tanno no es necesariamente una aficionada al manga shonen, pero sí lo era su hijo, Kota, que perdió la vida en el terremoto y tsunami de Tohoku el 11 de marzo de 2011, cuando sólo tenía 13 años.

Desde entonces, durante los pasados 7 años y 3 meses, esta madre japonesa de 49 años ha comprado cada semana la Shonen Jump en memoria de su hijo.

El cuerpo de Kota fue encontrado a finales de marzo de 2011. Antes de morir, el chico usaba sus ahorros para comprar la Shonen Jump todas las semanas y la leía en su habitación junto a sus amigos. Tanno pensó que a Kota le hubiera gustado continuar con las historias y por eso siguió comprando la revista.

Algunas copias de la revista estaban colocadas junto al ataúd del chico y en el altar del hogar. Tras la tragedia, entregas que había comprado él se quedaron apiladas en el armario de Tanno mientras ella compraba nuevas. La madre reconoció que antes del terremoto y el tsunami tiró algunos mangas antiguos de Kota, pero luego, pensando si a su hijo le hubiera gustado volver a leerlos, fui incapaz de tirar nada más.

La reconstrucción del hogar de Tanno finalizó el mes pasado y la habitación de Kota se ha convertido en un espacio de siete tatamis en el segundo piso. Mientras organizaba las revistas se dio cuenta de que faltaban tres números, que ya están pedidos.

Las estanterías en la habitación de Kota estarán llenas muy pronto. Este año el chico habría cumplido veinte años, la edad a partir de la cual eres legalmente adulto en Japón, y Tanno está pensando en dar por finalizada la colección.