Netflix ha comenzado a invertir en la creación y co-producción de anime. Desde finales del año pasado se informó que esa área será uno de los pilares principales del servicio de streaming este año y para saber un poco de cómo funciona este departamento dentro de la compañía, es por eso que se decidio entrevistar a John Derderian director de Netflix Japón y anime global.

¿En qué lugar es más fuerte la programación de anime?

Creo que hay muchos lugares en donde el anime sí genera un gran impacto en general, pero también en Netflix. Latinoamérica es muy fuerte, Italia, Medio Oriente está creciendo.

¿Cuántos animes planean lanzar este año?

Son aproximadamente 30, en general. 18 en co-producciones con estudios japoneses y quizás de otras partes del mundo, y 12 totalmente originales. Todos estos llegarán a los 190 países en los que está disponible Netflix.

¿Por qué las co-producciones no llegan al mismo tiempo en todos los países?

Estamos probando el simulcast en donde podemos, por lo tanto hacemos estas pruebas en algunos países y otros no. Estos análisis sirven para entender qué es lo que la gente realmente quiere de Netflix y de la experiencia simulcast. Porque nosotros ofrecemos algo general y lanzamos todo al mismo tiempo, es más simple ver todo de una vez porque así estableces tus propios horarios. Entonces es un poco complicado hacer lo que realiza, Crunchyroll por ejemplo, que tiene fans más empedernidos y nosotros tenemos un público muy variado –Castlevania es visto por gente muy diferente. Ellos quieren la experiencia de controlar su experiencia de ver las series.

Es por ello que estamos experimentando con el simulcast. No eres la única que me ha preguntado eso y pedimos una disculpa, la próxima vez haremos esto de forma global.

¿Cómo trabaja Netflix con el doblaje de voces? ¿Cómo lo deciden?

Nos gusta dar ambas opciones. Estamos haciendo shows globales como Devilman y algunos aman las voces en japonés, adelante lo tenemos. O si son fans más casuales a quienes no les gusta leer los subtítulos, también están ahí y de la mejor calidad. Nos encanta hacer los dos y ese es el objetivo, especialmente para los originales.

¿Y qué hay de los animes viejos? ¿Buscan obtener esas licencias?

Absolutamente. Tengo a mi colega, Satomi Nakawa, ella viaja por el mundo buscando oportunidades para nosotros para obtener las licencias. Algunas veces los estudios son muy celosos e institucionales, no podemos controlar eso. Pero tenemos grandes relaciones aquí [en Japón] con distribuidoras y varios estudios, y eso logra que obtengamos los permisos. Creo que es importante, sobre todo en mercadotecnia, tener una oferta amplia. Tener esas grandes franquicias como One Piece o One Punch-Man. Algunas son IPs nuevas y casi no se conocen, pero tenemos la certeza de que si las obtenemos podrían llegar a ser famosas.

Creo que esto es relevante para validar lo que estamos haciendo.

¿En qué momento Netflix decidió hacer anime? ¿Cuál fue ese momento clave?

Como empezamos obteniendo licencias, vimos que había una gran cantidad de fans, apasionados y con energía. Y fue como «tenemos que estar ahí, debemos contar nuestra historia aquí», así que fue una mezcla de todo eso. Las cosas que ya teníamos son viejas y decidimos hacer originales y renovar, y hacer co-producciones. No sé si hubo un título exacto, pero todo ese mundo fue el que nos inspiró a aventurarnos.