Kimetsu no Yaiba ha llegado a su fin, después de 205 capítulos, el cual se ha dividido en dos partes, el capítulo 204 que se enfoca en los sobrevivientes de la batalla contra Muzan Kibutsuji y el 205 que da un salto en el tiempo.

Kimetsu no Yaiba

El penúltimo capítulo, comienza tres meses después de la derrota de Muzan y muestra a Tanjiro, quien se ha recuperado de su transformación como un demonio. Las heridas que había sufrido antes de su transformación tienen efectos permanentes ahora que es humano nuevamente, con su brazo izquierdo y ojo derecho dañados. Durante la recuperación de Tanjiro, Kiriya Ubuyashiki, líder de los cazadores de demonios, celebró una reunión final de Hashira para disolver a los pilares. Después de varias reuniones, Tanjiro, Nezuko, Zenitsu e Inosuke se dirigen a la casa de la familia Kamado, y el capítulo termina con una imagen del Japón moderno.

El capítulo 205, «Life Shining Across the Years«, es un salto de tiempo que presenta una nueva generación de personajes. Al inicio vemos al bisnieto de Zenitsu, Yoshiteru, leer un libro titulado «La leyenda de Zenitsu» y discute la idea de la reencarnación con su hermana Toko, diciendo: «Creo que todos los que lucharon contra demonios y murieron por un mundo pacífico renacieron en una vida más feliz».  Esta frase es un spoiler de lo que nos muestra a continuación el capítulo final de Kimetsu no Yaiba, ya que los descendientes/reencarnaciones de nuestros personajes favoritos hacen su debut.

Kanata y Sumihiko Kamado son los primeros en aparecer, y por su apariencia está claro que son Kanao y Tanjiro, respectivamente. Kanata intenta sacar a su hermano de la cama para ir a la escuela, pero el perezoso Sumihiko continúa durmiendo. Kanata luego se encuentra con Yoshiteru y Toko, los bisnietos de Zenitsu y Nezuko, ellos caminan juntos a la escuela. Al final de cuentas, casi todos los paneles de este capítulo contienen algún tipo de guiño a las reencarnaciones de otros personajes, incluyendo los antiguos Hashiras Uzui, Kanae, Shinobu, Himejima, Tokito, Iguro y Kanroji, todos haciendo cameos durante el viaje de camino a la escuela.

El capítulo nos revela que Uzui acaba de ganar una medalla de oro para Japón en gimnasia, honrando su linaje como shinobi, pero aparentemente, tiene una actitud de chico malo. Kanae y Shinobu asisten a la Academia de Mujeres Sekirei, Himejima es maestra de un jardín infantil y Tokito es visto junto con su gemelo como dos bebés en un coche. Mientras Toko y Kanata discuten qué hacer después de la escuela, ellos mencionan visitar un restaurante que pertenece a Iguro y Kanroji, lo que significa que ambos cumplieron su deseo de estar juntos en otra vida.

Mientras tanto, Sumihiko finalmente se despierta y se da cuenta de que, si no se apura, llegará tarde y arruinará su oportunidad de recibir un premio de asistencia perfecta. Mientras salta acrobaticamente por la ventana y corre hacia la escuela, la secuencia de reencarnaciones continúa, mostrando más personajes del pasado haciendo acto de presencia. Mientras Sumihiko corre por un patio, vemos a Urokodaki y Kuwajima jugando un juego de Shoji con un televisor que menciona a Ubuyashiki como la persona japonesa más longeva de la historia, rompiendo su maldición familiar de vidas cortas. Sumihiko continúa su carrera loca hacia la escuela saltando sobre el capó de una patrulla con los hermanos Shinazugawa adentro. Incluso pasa junto a Giyu, Sabito y Makomo antes de unirse a Tojuro, un claro descendiente de Rengoku.

El botánico Aoba Hashibira, descendiente/reencarnación de Inosuke, descubrió el Blue Spider Lily, la flor que Muzan creía que le otorgaría el cuerpo inmortal perfecto. También se ve a Yushiro, quien todavía está vivo y es conocido como un artista misterioso que pinta hermosos retratos de Tamayo. Incluso Haganezuka y otros miembros de los cazadores de demonios como Murata y Goto hacen pequeños cameos.

Mientras Sumihiko y Tojuro continúan corriendo hacia la escuela y lejos de los hermanos Shinazugawa, Tojuro intenta convencer a Sumihiko para que se una al club de Kendo, creyendo que sería bueno en eso. Mientras los dos llegan a la escuela a tiempo, vemos que la madre de Sumihiko recibe una llamada telefónica notificándole lo que hizo su hijo. Mientras habla por teléfono, vemos una foto de Tanjiro junto a los demás personajes que sobrevivieron a la gran batalla contra Muzan, cuyo desenlace les trajo el brillante futuro que siempre esperaban los protagonistas de Kimetsu no Yaiba.

 

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