Muy buenas tardes, soy DARV007 y en esta ocasión les traigo la reseña de los capítulos cuatro y cinco de EX-ARM. Una vez más, aclaro que la reseña contiene spoilers, pero probablemente quieras omitir esa parte y de todos modos saber que sucedió. Así que si quieres saber qué pasó, puedes leer la reseña sin problemas.

«Aquél que hereda el valor»

Aquél que trae la esperanza

Reanudando desde donde se quedó el capítulo anterior, vimos que un nuevo compañero de la división EX-ARM llegó para hacer frente a la amenaza que representa Elmira. Este sujeto extraño resulta ser un androide llamado Ogre, quien tiene capacidades más avanzadas que las de Alma, cosa que demuestra logrando evadir los ataques del robot de Elmira e incluso, consiguiendo derribarla por primera vez en todo el enfrentamiento.

Sin embargo, a pesar de todos los ataques al final no causan un daño relevante en el robot de Elmira. Elmira se levanta y consigue aguantar el ritmo del enfrentamiento hasta que Ogre finalmente logra atraer al robot hacia un edificio para después derrumbarlo sobre él. El resto de la división únicamente puede limitarse a observar lo que está sucediendo, hasta que finalmente caen en cuenta que ese misterioso androide únicamente puede ser operado por una sola persona, Akira.

Aquél que sólo trae caos

Sin embargo, en el momento en el que parecía que finalmente Elmira estaba siendo acorralada, ella comienza a usar su EX-ARM para librarse de todos los escombros que su robot tiene encima. Pero esto provoca que los edificios vecinos comiencen a sufrir estragos también, por lo que toda la ciudad eventualmente se suma en un inmenso caos y los ciudadanos comienzan a evacuar.

Por otro lado, Alice se da cuenta de que el EX-ARM de Elmira no desaparece las cosas, sino que las reubica. Esto lo nota al recibir la ubicación del brazo que Alma perdió en el capítulo anterior, por lo que envía drones hacia la ubicación que indica el brazo de Alma, sólo para confirmar que todos los escombros están yendo a para allí.

Aquél que no puede solo

Alice también se da cuenta de que el EX-ARM de Elmira sirve como un portal, por lo que si puede enviar cosas, tal vez también podría recibirlas. Así que Rokuouin y Akira idean un plan para hacer que Elmira vuelva a usar su EX-ARM y contraatacar usando un misil desde el otro lado de sus portales. Mientras tanto, el resto de la división está ocupada ayudando a los ciudadanos a continuar con la evacuación de la zona, ya que la ONU ha enviado a su ejército y eso no supone nada bueno para nadie.

Akira comienza a enfrentar una vez más a Elmira, quien comienza a sentirse un poco presionada, pero sigue manteniéndose a la defensiva hasta que Akira la obliga a utilizar de nuevo su EX-ARM. Rokuouin aprovecha el portal que creó Elmira para enviarle de regreso el misil. El misil impacta directo en el robot de Elmira, destruyendo su costado derecho, y dejando ver que junto a ella se encuentra Jason Morau, pero en un estado vegetativo.

Aquél que es una amenaza

Luego de que Jason apareciera a escena, Elmira adopta una posición mucho más defensiva. Rokuouin y Akira intentan repetir el mismo plan, pero Elmira ha cambiado la ubicación del portal, por lo que ese plan ya no es viable. Y para empeorar las cosas, el ejército de la ONU está próximo a la ciudad, y Soushi advierte al equipo que uno de los aviones lanzará una bomba que se encargará de erradicar el problema de una vez por todas, aunque ello implique arrasar con la ciudad en el acto.

Sin embargo, Akira intenta realizar un último esfuerzo antes de ese momento, en donde lejos de vencer a Elmira, se enfocará en evitar que la bomba sea lanzada. Para esto se conectará a la red de comunicaciones de la ONU a través del tanque de Neville, y bloqueará los comandos del avión, logrando así impedir una catástrofe.

Pero más allá de terminar todo con un final feliz, Akira comienza a sufrir una sobre carga por todo el trabajo que está haciendo, y por casualidad termina desbloqueando los limitadores de Ogre, haciéndose más rápido y fuerte, llegando al punto de vencer prácticamente sin esfuerzo a Elmira, incluso estando a nada de destruirla. Es entonces cuando Minami interviene para rescatar a Elmira, intentando hacer que Akira entre en razón, cosa que no consigue sino hasta que Alma se conecta directamente a él, haciendo que todo vuelva a la normalidad.

Opinión del cuarto capítulo

Uno apenas intenta hablar un poco bien de la serie y parece que piensan que entonces lo están haciendo mal. Todo el «progreso» que habían conseguido en el tercer capítulo parece que fue dejado a un lado para centrarse más en la acción, obviando lo que hemos visto hasta ahora en cuanto a su concepto de «acción».

Las escenas en 2D volvieron a verse igual de acartonadas que en el segundo capítulo, y las secuencias de acción en 3D volvieron a estar mal logradas. Las secuencias no perdieron fluidez, pero aun así en esta ocasión se sienten lentas, que intentan mostrar planos espectaculares pero que al final terminan aportando poco a la narrativa en general.

Otra parte en la que volvieron a fallar, sin duda fue en el desarrollo de su historia y de sus personajes. Ya se veía venir que Akira estaría rotísimo y eventualmente él sería capaz por su cuenta de derrotar a los enemigos de turno, haciendo que los demás personajes sólo aparezcan de relleno. Aquí acertaron en recordarnos la amenaza real que puede representar Akira, pero la forma en la que lo mostraron personalmente no se me hizo la más convincente que digamos.

Y no hablo únicamente por esa escena en sí, sino por todo lo que ha ido ocurriendo desde el principio. Soushi sabe el potencial peligro que Akira representa, e incluso ha dicho abiertamente que odia a los EX-ARM, al punto de querer destruirlos. Pero tan sólo corta las escenas y un momento después lo vez obteniendo al androide más desarrollado de Japón para que Akira lo manipule a su antojo. Y además le otorga acceso a toda la red de Japón. Es una amenaza, si, pero tampoco están haciendo mucho para contenerlo…

«¡Un día de ensueño!»

El sueño dentro de un sueño

Luego de su misión anterior, Akira es inducido a un simulador en donde se busca intentar recuperar sus recuerdos basándose en su vida antes de convertirse en un EX-ARM. En esta ocasión, regresamos al año 2014, cuando Akira era un estudiante común y corriente, y en donde el cree haber soñado con todo lo relacionado a los EX-ARM, hasta que uno a uno el resto de sus compañeros se van introduciendo, fingiendo ser estudiantes y profesores de su misma escuela.

Todo parece ir en paz, viendo a través de un día «cotidiano» en la vida anterior de Akira, pero pronto se dan cuenta de que en realidad si hay algunos cambios en el entorno que los rodea, ya que esa simulación se formó a partir de los ideales de Akira. Sin embargo, las cosas se ponen complicadas cuando una nueva personaje aparece e impide que el equipo pueda desconectarse de la simulación.

Un error en la matrix

Alice nota que, para poder salir, necesitan hacer que Akira se dé cuenta de que está viviendo una simulación. Pero esta nueva personaje, una inteligencia artificial llamada Yggdrasil, se interpone en su camino y comienza a manipular la simulación, creando monstruos para ahuyentar al equipo y así alejarse de Akira.

Al inicio lo logra, haciendo que por azares del destino, todos terminen refugiándose en la casa de Akira. Estando ahí, idean un plan para combatir a los monstruos y acercarse a Akira para hacerlo entrar en razón, por lo que asaltan una comisaría para robar armas y conseguir algunos vehículos. Ya armados, el equipo comienza su contraofensiva para irrumpir de nuevo en la escuela, luchando todos contra los monstruos mientras Minami busca a Akira.

Una vez lo encuentra, le cuenta lo que está sucediendo y, como por arte de magia, todo el equipo finalmente puede salir de la simulación. Sin embargo, Akira antes de despertar consigue recordar algunos momentos antes y durante el ataque terrorista ocurrido en 2020, en donde finalmente podemos ver que él no fue el directo responsable de aquél desastre, sino otro EX-ARM llamado Beta.

Opinión del quinto capítulo

Como cuando le preguntas a los animadores de EX-ARM, ¿Cómo puedes hacer peor algo que ya estabas haciendo mal?:

La animación es vaga, aún más que lo que ya se venía mostrando anteriormente. Los movimientos de los personajes se ven poco fluidos, y no tienen sincronización con el doblaje de voces. Anteriormente ya sucedía, pero en esta ocasión ha resultado más evidente, y lo peor, hasta se ve descarado.

Además, la historia que se cuenta en este capítulo pierde muchísima relevancia, a pesar de ocurrir realmente en el manga. La forma en la que es narrado hace que parezca más una historia de relleno que parte de la trama principal, en donde sólo al final del capítulo parece tener alguna relación, pero que incluso en ese momento se siente plano y sin un impacto significativo.

Lo peor de todo es que ese final del capítulo si es importante, pero el tener que aventarse el resto del capítulo para llegar a esa parte la verdad siento que no vale tanto la pena.

Y hasta aquí concluye mi reseña. Una vez más agradezco que hayas llegado hasta el final. ¿Qué te parecieron estos capítulos? No dudes en compartirnos tu opinión sobre este anime.

Nos leemos en la próxima reseña. ¡Adiós!

© 古味慎也・HiRock / 集英社・「EX-ARM」製作委員会